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Aureliano Cañadas
SI ME DAS DE TU VIDA
Si me das de tu vida,
te daré de este miedo, tengo tanto:
a las olas y al mar,
a la súbita luz y a la infinita
tiniebla,
a los vivos, a quienes creen vivir
y a los muertos, a todo
cuanto es punzante o hiere
como la injuria.
Y sin embargo,
si me das de tu vida,
de ese espejo hecho añicos
el trozo más cortante,
donde han sobrevivido la pureza,
y algunos de los días más lejanos,
te daré de esta angustia.
No la desdeñes,
no la malgastes nunca porque es mía
como la boca que aún pronuncia tu nombre.
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